viernes, 15 de julio de 2011

Un Consejo para la Política Fiscal

La existencia de instituciones funcionales, estables y apolíticas es clave para el buen desempeño del gobierno y para la plena existencia del Estado republicano. En el ámbito fiscal se está empezando a generalizar en el mundo la adopción de los "consejos fiscales", a efecto de vigilar, supervisar y aconsejar a las autoridades en materia de política fiscal. Es menester que en Guatemala empecemos a pensar en la conveniencia de conformar uno de estos concejos.


§ POLÍTICAS PÚBLICAS
UN CONSEJO PARA LA POLÍTICA FISCAL



Delegar ciertas decisiones de política fiscal a una institución técnica, independiente de los estamentos políticos

La situación actual de las finanzas públicas es precaria. O, cuando menos, muy confusa: el gobierno advierte que, de no recibir la aprobación legislativa de una serie de préstamos, podría verse en dificultades para pagar sueldos a fin de año; la oposición ve con suspicacia que, en un año electoral, el gobierno solicite que se eliminen los candados existentes que le impiden hacer transferencias y cambios al destino de los gastos; los ingresos tributarios están creciendo más de lo estimado, pero la deuda pública aumenta velozmente. Esta confusión acrecienta el riesgo de que la disciplina fiscal, que tanto ha costado preservar, se pierda repentinamente.
Ante tal riesgo (que, de producirse, tendía nefastas consecuencias para la economía nacional) empieza a cobrar relevancia el cumplimiento de ciertas reglas fiscales que se plantearon desde el Pacto Fiscal hace una década para tratar de consolidar la disciplina fiscal. Estas reglas establecen, por ejemplo, que el déficit fiscal converja hacia un nivel sostenible que, de acuerdo a algunos estudios, sería el equivalente a 2% del Producto Interno Bruto –PIB-, o que la inversión pública alcance cada año un nivel mínimo equivalente al 4% del PIB.
Este tipo de reglas, que en otros países llegan incluso a plasmarse en leyes llamadas “de responsabilidad fiscal”, pueden ser útiles para guiar la política fiscal y ponerle límites a su desempeño. Sin embargo, las mismas pueden no ser suficientes para asegurar la disciplina fiscal, tal como ocurre ahora mismo en varios países de Europa donde, a raíz de la crisis financiera, se están incumpliendo todas las reglas en materia fiscal. En el caso de Guatemala, algunos críticos de las reglas fiscales afirman que ya existen demasiadas rigideces en materia fiscal (como los porcentajes constitucionales de gasto o los candados presupuestarios), por lo que agregar estas reglas fiscales complicaría aún más la ejecución de la política fiscal.
Estas controversias sobre la disciplina fiscal tienen un paralelismo con las discusiones que hace algunos años se dieron en el campo monetario: en la esfera académica se debatió sobre la conveniencia de que la política monetaria se basara en reglas inflexibles (como, por ejemplo, tener una meta de crecimiento de la oferta de dinero o del tipo de cambio) o, por el contrario, en la discreción de las autoridades.
En la década pasada, este viejo debate se resolvió pragmáticamente mediante la evolución institucional de los bancos centrales, los cuales adoptaron ciertas normas precisas para establecer las tasas de interés de manera que se persiguiera ordenadamente un esquema de metas de inflación. Estas normas, sin embargo, se aplican con un alto grado de discrecionalidad, en el entendido de que el banco central es una entidad técnica con un alto grado de independencia del sistema político.
La misma solución podría aplicarse al tema fiscal, en el sentido de delegar ciertas decisiones de política fiscal a una institución técnica, independiente de los estamentos políticos. Es cierto que lo fiscal es mucho más “político” y relativamente menos “técnico” que lo monetario, pero el principio sigue siendo el mismo: una institución independiente, a cargo de vigilar y aconsejar en materia de política fiscal, puede ser una buena herramienta para preservar la disciplina fiscal.
Ese es el camino que han seguido recientemente varios países como Suecia (en 2007), Canadá (2008) y Gran Bretaña (2010), que han establecido su respectivo Consejo Fiscal, parecido al que ya tenían desde hace años Holanda, Dinamarca o Estados Unidos con su Oficina Congresal del Presupuesto. Este tipo de instituciones da seguimiento a la política fiscal, evalúa el cumplimiento de sus metas, analiza su sostenibilidad y da recomendaciones sobre el desempeño y las normativas fiscales. Con ello contribuyen a aumentar la transparencia fiscal (mediante sus labores de monitoreo), a mejorar la disciplina fiscal (al advertir sobre las consecuencias futuras de los déficits fiscales) y a complementar el cumplimiento de las reglas fiscales.
Es importante que en Guatemala se empiece a pensar seriamente en el establecimiento de un Consejo Fiscal, independiente de las esferas políticas, con un mandato claro de salvaguardar la sostenibilidad fiscal y con suficientes recursos técnicos a su alcance.

viernes, 8 de julio de 2011

El Traslado del Asueto

Tanto esfuerzo que lleva aprobar una ley, para que cuando por fin la aprueban resulte que los diputados decidieron que de los 11 y medio días de asueto existentes en Guatemala, solamente uno (el mal llamado Día del Ejército) podía trasladarse a lunes o viernes cuando caiga entre semana. Para un huevo que ponés, tanta bulla que metés...


§ POLÍTICAS PÚBLICAS
EL TRASLADO DEL ASUETO



El descanso extendido puede impulsar el turismo local y promover un contacto directo con el patrimonio cultural 
Por primera vez en nuestra historia, el asueto correspondiente a la conmemoración de la Revolución del 30 de junio de 1871 se trasladó al viernes, en cumplimiento del Decreto 42-2010 que el Congreso aprobó en octubre del año pasado, lo cual generó una serie de reacciones. Se oyeron de nuevo algunas voces que opinan que en nuestro país hay muchos “feriados” y que estos deberían reducirse. Otros, en cambio, estuvieron a favor no sólo de los asuetos sino de la disposición de transportarlos al día hábil más próximo al fin de semana.
En realidad, Guatemala no tiene un excesivo número de asuetos oficiales en comparación con otros países, aunque las prácticas en este sentido varían ampliamente de un país a otro. Por ejemplo, los habitantes de Gran Bretaña gozan únicamente de 8 días de asueto oficial al año, mientras que en Japón gozan de 16; en promedio, la mayoría de países industrializados tiene 10 u 11 asuetos anuales.
Además de los asuetos, los trabajadores tienen derecho vacaciones: en Europa gozan de 25 a 30 días anuales, pero en China disfrutan solamente de 5 días, que se elevan a 10 cuando el trabajador tiene más de 10 años de laborar para el mismo empleador. La práctica (aunque no obligatoria) en los Estados Unidos es de 15 días al año.
Comparativamente no estamos mal. En Guatemala gozamos en total de once días y medio de asueto oficial cada año: el día del trabajo, el de la Revolución Liberal de 1871, el día de la Independencia, el de la Revolución de 1944, el día de los Santos, un día y medio para Navidad y otro tanto para Año Nuevo, además de los dos días y medio de la Semana Santa y, por último, el día de feria local (que para los capitalinos, por ejemplo, es el día de la Virgen de la Asunción).
Si a estos agregamos el periodo mínimo legal de vacaciones para los empleados en relación de dependencia, que  suman quince días anuales, los días de descanso pagados de un trabajador (contando los feriados oficiales) ascenderían a 26 y medio por año. Nada fuera de lo normal en comparación con otros países y muy lejos de los excesos que existieron en pleno esplendor de la antigua Roma, bajo el emperador Claudio, cuando habían 159 días de asueto oficial al año, de los cuales 93 eran para escenificar juegos y competencias. Pan y circo, que le decían.
Si bien es cierto que los asuetos entrañan costos económicos en términos de las horas de trabajo perdidas y de los negocios que se dejan de realizar, también lo es que, en realidad, ningún país se paraliza completamente durante estos descansos, que pueden también tener efectos positivos tangibles (como la actividad económica y el efecto multiplicador que generan el turismo y las compras de temporada, por ejemplo), e intangibles (como el incentivo a las expresiones culturales en los destinos turísticos o el efecto revitalizador que el descanso tiene sobre los trabajadores).
En tal sentido, y dado que los asuetos son un hecho de la vida, se justifica plenamente la disposición de “correr” dichos descansos (cuando caen a media semana) hacia el viernes a efecto de encadenar los días libres y, con ello, sacarles más provecho social: el descanso extendido puede ser un generador de turismo local y promover un contacto directo con el patrimonio cultural; puede aumentar el consumo y revitalizar a pequeños y medianos empresarios; y, puede mejorar la convivencia de las familias.
Por ello en la mayoría de países en América, ya sea mediante leyes ordinarias o reglamentos, se trasladan las festividades al lunes más próximo cuando éstas caen a media semana. Ello es, además, una práctica extendida globalmente: ante la crisis económica, incluso los países de Asia y Oriente Medio han modificado sus feriados para promover una inyección a sus economías locales.
Lo que es un desperdicio es que el referido Decreto 42-2010 excluyera diez y medio de los días de asueto existentes, dejando en la práctica al 30 de junio como el único asueto sujeto a trasladarse a viernes o lunes. Se entiende que las fiestas religiosas (como Navidad o Semana Santa) no puedan estar sujetas a la norma, pero las fechas cívicas (como el Día del Trabajo o la Revolución de Octubre) sí podían haberse sujetado al traslado. El turismo doméstico y la economía del país, agobiadas por la delincuencia y la “ley seca”, lo habrían agradecido.


viernes, 1 de julio de 2011

Ruralidad y Bienes Públicos

Estos días ha estado circulando un artículo que salió en el blog del diario español El País, que comenta sobre la trágica situación de desnutrición y pobreza rural en Guatemala. Dicho artículo es lírica pura, al estilo de Intermón. La retórica sentimental-ideológica-y-cuasi-científica de este tipo de artículos no tendría nada de malo si no es porque, tratándose de un tema tan grave e importante, causan confusión y desvían la atención de las verdadera soluciones (que no son sencillas ni instantáneas), haciendo creer que con subsidios y leyes milagrosas se pueden resolver nuestras gravísimas debilidades estructurales. (Podrán ver que algunos ilusos lectores que se tomaron la molestia de comentar mi columna del periódico creen de buena fe en esas soluciones mágicas).

§ POLÍTICAS PÚBLICAS
 RURALIDAD Y BIENES PÚBLICOS


El problema fundamental del área rural en Guatemala es la escasa provisión de bienes públicos esenciales
Ocasionalmente vale la pena dar una mirada a las publicaciones del exterior en las que se menciona a Guatemala, ya que suelen aportar una visión fresca de la realidad nacional que, a veces, puede ser útil para diagnosticar mejor nuestros problemas e identificar sus posibles soluciones. Otras veces, sin embargo, algunas de estas publicaciones no logran profundizar en el análisis ni aportan elementos útiles para comprender nuestra compleja realidad.
En este último caso se enmarca el artículo titulado “Guatemala: el hambre de muchos enriquece a unos pocos”, escrito por Gonzalo Fanjul de Intermón-Oxfam de España y publicado en la versión electrónica del diario El País el 14 de junio pasado. En su artículo, Fanjul señala, atinadamente, la terrible paradoja guatemalteca: un país que dista mucho de estar entre los más pobres del mundo y con grandes potencialidades productivas pero que, al mismo tiempo, muestra unos vergonzosos indicadores de pobreza, entre los que destacan los índices de desnutrición infantil (similares a los de los países más pobres de África).
Es difícil no concordar con Fanjul en que el hecho de que cuatro de cada diez niños guatemaltecos padezca de algún grado de desnutrición es intolerable y amerita una respuesta urgente del gobierno y la ciudadanía. Menos convincentes –aunque respetables como argumentos- resultan los pareceres políticos expresados en el referido artículo: Fanjul opina que el problema central de la desnutrición radica en la excesiva concentración de la propiedad de la tierra (que califica de “feudal”), que las élites económicas han impuesto un modelo exportador latifundista, que las “grandes compañías” perjudican a los campesinos al ponerlos en desventaja mediante acuerdos comerciales como el CAFTA, etcétera.
Lo que sí resulta desconcertante del artículo son sus recomendaciones de tipo, vale decir, más técnico, bastante superficiales ellas y que desdicen mucho de la experiencia de más de 20 años que Fanjul dice tener como activista contra la pobreza. Básicamente, y sin proporcionar mayores argumentos, Fanjul propone que el Estado trate a la agricultura campesina como un “sector estratégico” (y que los recursos financieros públicos se orienten en esa vía) y que se apruebe la Ley de Desarrollo Rural Integral diseñada por el actual gobierno. Ambas propuestas tienen severas debilidades. Por una parte, el tema de declarar “sectores estratégicos” y de otorgar subsidios a los productores agrícolas es una práctica que no sólo ha mostrado ser inefectiva sino que ha contribuido al deterioro económico de varios estados europeos que los tiene al borde de una grave crisis económica. Por otra, la famosa Ley de Desarrollo Rural Integral (que muy probablemente Fanjul nunca ha leído) es un conjunto de aspiraciones y planteamientos, poco armonizados y poco realistas, que difícilmente contribuyen a resolver los verdaderos problemas que subyacen a la pobreza rural y la desnutrición crónica.
La desnutrición y el hambre son un problema que, si bien nos debe avergonzar a todos los guatemaltecos, tiene múltiples causas que pasan necesariamente por la falta de productividad sistémica y la ausencia del imperio de la ley, problemas estos que requieren más que buen corazón y soluciones mágicas para resolverse. Desde la perspectiva de las políticas públicas, el problema fundamental de la ruralidad en Guatemala es la escasa provisión de bienes públicos esenciales, que aumenten la productividad de la economía campesina y permitan sacar de la pobreza a la población, especialmente a la indígena.
La situación paradójica de la pobreza rural en Guatemala se explica, en gran medida, porque existe una enorme ausencia de bienes públicos esenciales: educación básica, salud, infraestructura física, seguridad pública y cortes de justicia confiables. Esa escasez de dichos bienes se convierte en un obstáculo fundamental para que exista un adecuado clima de negocios, para que surjan empresas campesinas, y para que se desate la inversión en el campo, todo lo cual genera desarrollo económico. Lejos de buscar soluciones mágicas o instantáneas a los apremiantes problemas que desembocan en la pobreza rural, los esfuerzos del Estado (incluyendo los fiscales) deberían centrarse en la provisión de tales bienes públicos esenciales.


COMENTARIOS DE LOS LECTORES:

El problema agrario esta íntimamente relacionado con la propiedad y tenencia de la tierra. Por todos es conocido que el latifundio, práctima muy extendidad en Guatemala, no posibilita el desarrollo rural. La concentración de la tierra productiva excluye a la mayoría de la población y reproduce a todo nivel la pobreza y pobreza extrema. Pienso que el problema de la pobreza se convirtió en un círculo vicioso donde no existe voluntad política estatal para el combate de esta, el mismo sistema está diseñado para mantenerla y reproducirla (ejemplos del desinterés estatal: la poca inversión social en áreas rurales como la educación y la salud). Pienso que la Ley de Desarrollo Rural Integral puede convertirse en el estandarte en la lucha contra la pobreza, se tiene que empezar a trabajar con base legal para buscar la institucionalización estatal del combate a la pobreza. Esta ley puede convertirse en el primer intento real (porque existe una ley) por parte del Estado para contrarrestar las desigualdades sociales. Enmiendas y correcciones siempre serán necesarias, pero resalto que se debe de empezar por algo y esta ley me parece una buena plataforma para que el Estado recupere el compromiso perdido.

Pueblos nativos del suelo mío, fueron saqueados y sometidos. Por la siniestra garra de la madre oligarquía, que orgullosa festeja habernos despojado de lo que era nuestro, dejando al indígena y al campesino, sin lugar donde sembrar, sin lugar donde trabajar, obligando a nuestra gente a vivir en miseria, arrinconándolos a la pobreza y a sobre vivir con lo muy poco que les queda.

Los que más exigen son los que menos dan, pedimos que todo se haga de forma clara y con desarrollo humano, pero esto no es posible, porque los empresarios son los que menos tributan a la nación, pagando unos sueldos miserables, de esta forma es como se enriquecen, explotando y marginando, y aun reniegan de hacer una reforma fiscal, donde ellos le devuelvan al país, lo que se les ha exonerado de impuestos.

Durante mucho tiempo el pueblo estuvo olvidado, y esto era lo que reclamaban los empresarios, que
cuando habría inversión social, que Guatemala es el paraíso de la ONG, y cuando este gobierno inicio con la tan esperada inversión social, los empresarios y partidos de derecha se opusieron, criticando el actuar del gobierno ante la inversión que se estaba haciendo, aun ahora se sigue con la crítica, y no es un critica que ayude a mejorar los errores que esta inversión tiene, al contrario, solo son para desprestigiarlos y no en apoyo. ¿Al empresariado y gente de derecha, le dolerá que fuera este gobierno el que realizo esto, y no uno de derecha como ellos hubieran esperado?

La pobreza es tan generalizada en Guatemala, la razón es una, la desigualdad que hay en el país, y muchas de las causas son provenientes del sangriento conflicto armado interno, este fue el caballo de Troya para robar y saquear las tierras de campesinos e indígenas entregando estas tierras a la oligarquía del país, Otto Pérez fue uno de los responsables de hacer esto, por tal razón no habla en su discurso nada sobre el combate a la pobreza, pues sabe que él es uno de los generadores de la misma.

en el ambito internacional reconocen que los oligarcas de este país son una grandicima plasta, lo que pasa es que ese tipo de noticias no llegan aquí. Le pregunto al gran defensor de la oligarquía como se le puede dar estructura fisica a alguien si no hay tierras, como se le puede dar educación básica a alguien si los oligarcas no pagan impuestos. Solo un insensato de su calaña se pone a defender a la
podrida oligarquía.

No hay feudalismo aquí ni latifundismo, pero el sector cafetalero y azucarero pagan entre 15 y 20 quetzales diarios por el trabajo a los jornaleros. Usted mejor que yo sabrá a cuanto se cotiza el quintal
de café en el exterior. Que tipo de redistribución estan generando ellos? De donde obtuvieron las grandes extensiones de tierra para sus fincas?? Despojando a los campesinos de sus tierras, poniendo
gobiernos monigotes como el que quisieran tener con Otto Pérez. En el pasado los militares expropiaban de las tierras y luego aparecian con nombres de oligarcas. Para mi es muy acertado el comentario fundamentalmente en lo referido al tema agrario.

Que fuerte me saliste chato. Fujul tal vez no haya leido la ley de desarrollo rural, dudo mucho porque para que la mencione debera estar empapado de ella no es un irresponsable que solo escribe porque tiene espacio (no se pregunte si lo quise decir por usted, afirmo que si fue por y para usted) usted debería leer un poco más sobre la verdadera situación de Guatemala, porque usted parece que vive en la luna, nos tenemos que avergonzar del hambre pero dios me guarde si digo quienes son los causantes de ella, es mas facil echarle la culpa a las instituciones del Estado.

sábado, 25 de junio de 2011

El Principal Obstáculo

De los múltiples obstáculos a la productividad, al crecimiento económico y a la mejora del nivel de vida de los guatemaltecos, es la educación de baja calidad el principal de ellos. Superar este obstáculo requiere un esfuerzo que va más allá de aumentar la inversión y el gasto público. Se trata más bien (según la excelente conferencia de Xavier Sala-i-Martín en las Jornadas Económicas del BANGUAT) de un esfuerzo de innovación.

§ POLÍTICAS PÚBLICAS
 EL PRINCIPAL OBSTÁCULO



Un capital humano con una base educativa tan débil impide al país tener mejores tasas de crecimiento y competitividad 
La pobreza es, con sus terribles consecuencias en términos de dolor y desesperanza, la característica que mejor resume todas las debilidades y limitaciones del Estado guatemalteco. Desde el punto de vista económico, a pesar de las bienintencionadas críticas de quienes creen en soluciones mágicas, la única receta efectiva para reducir la pobreza en cualquier país consiste en aumentar la velocidad y la calidad del crecimiento de la producción de bienes y servicios, lo cual pasa, necesariamente, por mejora sustancialmente la productividad (es decir, lograr producir más con menos).
Sus bajos niveles de productividad –salvo contadas excepciones en áreas muy específicas- le generan a Guatemala graves dificultades para competir en la economía global. El conjunto de instituciones, políticas y factores que determinan la productividad del país constituyen su grado de competitividad: según el índice que calcula el Foro Económico Mundial, Guatemala tiene una calificación de competitividad bastante baja (4.04 puntos de 10 posibles) y se compara mal con otros países (ocupa el puesto 79 de 120 calificados).
Uno de los artífices de este índice, el economista catalán Xavier Sala-i-Martín, de la universidad de Columbia, disertó sobre este tema en el marco del XX ciclo de Jornadas Económicas auspiciado por el Banco de Guatemala, donde identificó los principales cuellos de botella que impiden una mayor competitividad del país. Entre estos mencionó la ineficiencia burocrática, la débil infraestructura, la elevada corrupción y el clima de inseguridad y violencia. Pero enfatizó en que el principal obstáculo a la productividad es la baja calidad de la educación básica.
Un capital humano con una base educativa tan débil impide que el país tenga mejores tasas de crecimiento y competitividad. Resulta, pues, esencial mejorar la calidad de la educación básica que proporcione a las personas los conocimientos y habilidades para mejorar su productividad, acceder a buenos empleos, aumentar sus ingresos y reducir la desigualdad. Lo anterior implica políticas educativas que garanticen la asistencia de los niños a la escuela, reduzcan la repetición y permitan a más jóvenes acceder a la educación básica. También implica mejorar el nivel de los maestros, cuyas calificaciones son las más bajas de Centroamérica: mientras que en Costa Rica y El Salvador el 90% de los maestros de primaria tienen una licenciatura universitaria, al igual que el 66% de los panameños o el 22% de los nicaragüenses, en Guatemala este porcentaje es de menos del 10%.
Si bien políticas convencionales como las indicadas deben implementarse y mantenerse en el tiempo (y no cambiarlas con cada gobierno, como sucedió con el PRONADE), existe un aspecto que podría ser quizá más importante, según Sala-i-Martín. La educación del siglo XXI no puede ni debe seguirse basando en la absorción pasiva de conocimientos por parte de los alumnos sino, al contrario, debe basarse menos en que el estudiante reciba conceptos y más en que éste genere ideas. El mundo está cambiando rápidamente: en términos de tecnología informática los niños son hoy día más sabios y diestros que sus padres o maestros. En consecuencia, el sistema educativo debería también adaptarse a estos cambios.
Según Sala-i-Martín, la adaptación del sistema educativo pasa por repensar las herramientas educativas que deben estar disponibles para los maestros y los alumnos, los temas que realmente sea relevante enseñar, el fomento del pensamiento crítico, el énfasis sobre la creatividad, la capacidad de resolver problemas de la vida real y de aprender de los errores, así como de la enseñanza de la humildad necesaria para pedir ayuda, de la iniciativa requerida para ser emprendedores y de la voluntad para liderar esfuerzos.
Lo anterior demanda un esfuerzo de largo plazo y bien financiado que, en primera instancia, incluya una ampliación de la capacitación técnico-vocacional enfocada a jóvenes y una mejora sustancial de la educación en ciencias y tecnología. Pero, sobre todo, requiere un cambio de mentalidad en los funcionarios de gobierno y en los propios padres de familia. De lo contrario, difícilmente se alcanzarán los niveles de capital humano que nuestro país necesita para generar innovación y mejorar los estándares de vida de la población.

COMENTARIOS DE LOS LECTORES

Muchos columnistas se han dedicado ya a escribir que la educación es la clave para poder salir de
la pobreza, para poder alcanzar el desarrollo que hasta ahora no podemos alcanzar porque la elite de este país no quiere que tengamos acceso a la educación, les conviene que permanezcamos ignorantes para poder dominarnos más fácilmente. Es obligación de todo gobierno dar educación gratuita y laica para todos los habitantes de este país, debería crearse una política en la cual se vigile que
esto se cumpla.

Creo que el tema principal aquí es la educación, la educación es la base de una sociedad, la palanca para el desarrollo en un país. La educación es también un derecho de toda persona (más aún en niños y jóvenes) y es también una obligación del Estado proporcionar la educación en forma gratuita (como lo logró el gobierno actual). Sólo con educación una persona puede optar a un trabajo digno y de esta manera la hacer crecer la productividad del país.

A propósito de tiempos de campaña electoral, hay un tema que casi no he escuchado en los discursos de los candidatos políticos sobre todo los presidenciables. Este es un tema principal en nuestro país, dado el alto grado de analfabetismo; y los problemas que este acarrea.  Por ejemplo en Partido Patriota  debería preocuparse más por la educación que por su mano dura, ya que la educación es la solución a tanta violencia

Lo que necesitamos realmente es una buena educación, no solo que esta se dé gratuita, sino que esta sea de calidad, este gobierno abrió las puertas para que la gratuidad se diera, pero necesitamos educación de calidad, para que nuestros niños lleguen a ser el verdadero progreso y futuro
de nuestro país, necesitamos en verdad y de urgencia educación laica, científica y gratuita para todos.

Para obtener todos los elementos que el señor autor de esta opinión arriba describe, lo principal es contar con los recursos, de otra manera no podrá ser. Para obtener esos recursos apoyo la idea de una Reforma Fiscal. Esta idea es una lucha que por años de años se ha tenido, pero siempre como en el poder están las personas que representan los intereses de los empresarios esta reforma no se ha hecho realidad. Sin embargo esta es la solución a muchos males

Como sociedad tenemos que apostarle a la educación integral de todos los habitantes (sin distinción de sexo, etnia o clase social), esto como una necesidad para el desarrollo mismo de nuestro país. No debiesen de existir excusas como la falta de presupuesto o la indisposición de maestros. Este debiese ser tema prioritario en los discursos de los candidatos, pero la mayoría de estos no tienen este tema como prioridad. Esto habla de la poca visión a largo plazo que tienen y el desinteres en la educación del pueblo guatemalteco.

En la realidad se entiende que una educación debil en el país tenga niveles bajos de competitividad y crecimiento. Pero creo que en la práctica para muchos esa debilidad educativa es una oferta para
poder explotar al recurso humano, sin condiciones dignas de trabajo.

Todos los postulados a la presidencia, han centrado su discurso en cosas que son secundarias, estos deberían de estar brindando mayor atención al tema de la educación, estos deberían de decir como afrontaran el problema de la educación, si garantizaran que siga siendo gratuita, o que, porque creo que es fundamental el hablar sobre educación, pero no solo hablar si no cumplir con lo expuesto.

Yo no creo que sea el gobierno quien tenga que cambiar de mentalidad. A quienes hay que cambiarles la mentalidad es a la oligarquía, hay que cambiar el sistema excluyente, solo a través de polìticas que
beneficien a la mayoria se puede saltar ese obstaculo, lo demás es                                                                                                    abrir un hoyo para tapar otro.

El verdadero problema que afronta el país en cuanto a todos los problemas, es la falta de recursos, hacen falta los fondos para poder cumplir con lo que se requiere en cuanto a la educación, es por esa razón que no se ha podido elevar la educación, no se puede invertir en dar una educación de calidad cuando no hay fondos para capacitar a los maestros y que estos puedan dar una educación de calidad.

El principal obstaculo es con la mayor indiferencia en que se ha manejado un tema tan fundamental para el desarrollo de nuestro pais, hacen falta politicas de desarrollo para una mejor educación integral que es la base del crecimiento y solo se lograra con trabajo constante y dar apoyo a todas esas areas vulnerables ante esta gran decadencia.El principal obstaculo es con la mayor indiferencia en que se ha manejado un tema tan fundamental para el desarrollo de nuestro pais, hacen falta politicas de desarrollo para una mejor educación integral que es la base del crecimiento y solo se lograra con trabajo constante y dar apoyo a todas esas areas vulnerables ante esta gran decadencia.

Realmente lo que necesitamos, en este momento es tener una reforma fiscal, pero no que la proponga el patriota porque estos lo que harán es que si la aprueban, ira dirigida a que los empresarios sigan sin
pagar impuesto y que los que no tenemos paguemos aún más por lo poco que tenemos, asi volverán a beneficiar a estos ladrones de cuello blanco, y dejando de nuevo al país por debajo de la pobreza, si hay que pedir una reforma fiscal esta debe ser integral, para los que tienen más den más para el desarrollo de este país.

martes, 21 de junio de 2011

SINASAN: Un Sistema Desnutrido

La ley del Sistema Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional --SINASAN- es, en términos generales, una buena pieza de legislación. Sin embargo, como en tantas otras circunstancias de la vida nacional, la ley se incumple flagrantemente. Lo que es peor, los funcionarios que incumplen con sus obligaciones legales no sufren ninguna sanción. Los paganos de esta irresponsabilidad son los miles de niños que padecen desnutrición crónica y que irremisiblemente serán adultos con pocas habilidades físicas e intelectuales y estarán, por ello, condenados a una vida de pobreza.

§ POLÍTICAS PÚBLICAS
 SINASAN: UN SISTEMA DESNUTRIDO




El marco legal vigente continúa siendo adecuado, pero cada actor debe cumplir con su mandato
Han transcurrido ya cinco años desde que se emitió la Ley del Sistema Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional –SINASAN-, cuyo texto legal ha sido bien calificado por diversos expertos internacionales. Sin embargo, durante ese período no han dejado de producirse episodios de crisis alimentaria en el país que evidencian fallas en las instituciones a cargo del Sistema.
No existe evidencia de que el Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional –CONASAN-, órgano rector de las políticas públicas del sector, haya cumplido con su obligación legal de sesionar por lo menos una vez cada tres meses, emitir sus resoluciones en forma colegiada y hacerlas públicas. Por su parte, la Secretaría de Seguridad Alimentaria –SESAN- ha fallado en su rol protagónico de coordinar al SINASAN, lo que implica armonizar operativamente a los Ministerios y articular los programas de las distintas instituciones nacionales e internacionales vinculadas al tema. Vale recordar que la coordinación técnica debe estar a cargo de la SESAN y no de CONRED o SEGEPLAN como ha ocurrido en ocasiones.
Las debilidades institucionales se manifiestan en ineficiencia y desarticulación. A mayo de 2011 la SESAN había ejecutado menos del 10% de su presupuesto. La anterior titular se la SESAN renunció al puesto en medio de desencuentros con el Vicepresidente de la República, quien coordina el CONASAN. Se han creado entes ajenos a los prescritos por la ley que han asumido responsabilidades que no les competen en materia nutricional: el Consejo de Cohesión Social y los programas dirigidos por éste han desplazado de su rol a la SESAN y persiguen una estrategia de reducción de pobreza desconectada de la Política y Plan de Seguridad Alimentaria vigentes. Cabe mencionar que el Consejo de Cohesión Social fue creado por un Acuerdo Gubernativo, por lo que la Ley del SINASAN es superior en jerarquía normativa, además de tratarse de una ley especial rectora de la materia, por lo que las acciones de otras instituciones podrían carecer de respaldo legal.
Si bien es cierto que en materia de consulta y participación social la Instancia de Consulta y Participación Social –INCOPAS- es de los órganos que mejor y más eficientemente  funcionan dentro del SINASAN, las opiniones y sugerencias que ésta Instancia ha efectuado al Plan Estratégico Nacional de Seguridad Alimentaria no han sido tomadas en cuenta por la SESAN ni por el CONASAN, quizá porque el Gobierno ha preferido poner más atención a una entidad paralela que él mismo creó, la Mesa Sectorial de Seguridad Alimentaria y Nutrición, la cual no está contemplada en la Ley del SINASAN.
Otro fenómeno que denota debilidad institucional es la recurrente declaratoria de Estados de Calamidad para enfrentar las crisis nutricionales, pese a que no es ésta la vía idónea: el marco legal del SINASAN contempla los mecanismos para disponer de recursos materiales ante crisis alimentarias, pues el CONASAN (previa aprobación del Congreso) tiene la potestad de generar planes y requerir recursos específicos para atender problemas alimentarios concretos con celeridad.
El problema alimentario de Guatemala en el presente año está ligado a que el precio de los alimentos es superior a la capacidad de compra de las familias en las áreas afectadas, por lo que se vislumbra un repunte en los casos de desnutrición aguda. Pero las soluciones deben ir más allá del manejo apagafuegos: deben prevenirse las crisis y avanzar hacia la erradicación de la desnutrición crónica. Esto solo puede lograrse mediante el cumplimiento de la ley por parte del CONASAN y de cada uno de los miembros que lo integran. El marco legal vigente continúa siendo adecuado para enfrentar la problemática, pero es menester que cada actor cumpla con su mandato y cuente con los recursos necesarios de forma priorizada, lo cual demanda el estricto cumplimiento de la ley, el rechazo toda acción fuera del marco de la misma y la deducción de responsabilidades a los funcionarios que no apeguen su actuación a ella. La desnutrición existente es una vergüenza nacional y un lastre para el desarrollo del país, por lo que resulta trágico que, aún contando con un adecuado marco legal y con políticas públicas específicas, estos instrumentos no se apliquen efectivamente.

sábado, 11 de junio de 2011

Históricamente Poco Atractivos

Una de las formas más efectivas de generar empleo, aumentar los ingresos de las personas y combatir la pobreza es mediante un aumento de la inversión. Y una de las mejores formas de lograr tal aumento es mediante la atracción de inversiones extranjeras de calidad. Lamentablemente en Guatemala las autoridades parecen no darle a dicho esfuerzo la prioridad que amerita.


§ POLÍTICAS PÚBLICAS

HISTÓRICAMENTE POCO ATRACTIVOS



La atracción de inversión extranjera no es solo un esfuerzo de aumentar la cantidad de interesados sino, sobre todo, aumentar su calidad

Aunque Guatemala es la economía más grande de Centroamérica, resulta ser una de las que menos inversión atrae. Según el reciente informe anual de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe –CEPAL-, Guatemala mantiene un nivel de atracción de Inversión Extranjera Directa –IED- catalogado como “históricamente bajo”. El informe revela que en 2010 Panamá captó US$2.3 millardos de IED; Costa Rica recibió US$1.4 millardos; Honduras, US$798 millones; Guatemala obtuvo US$709.5 millones; y, Nicaragua, US$508 millones.
La CEPAL estima que la falta de personal calificado puede ser una limitante para el crecimiento de las inversiones extranjeras, incluso en sectores muy dinámicos en los últimos años, como el de los centros de llamadas. El propio Ministerio de Economía  reconoce que una limitante central para atraer IED es el rezago educativo que impide ofrecer una fuerza laboral más capacitada. Diversos analistas internacionales sostienen que, en adición a la escasez de mano de obra calificada, una diferencia que tiene Guatemala respecto de los países que lideran la atracción de IED es la falta de una planificación para el desarrollo de determinados sectores y de una regulación adecuada para dar certeza a las inversiones, además de los problemas de inseguridad que aquejan al país.
Estos factores pueden estar detrás de las dificultades que tiene Guatemala no sólo para atraer nuevos inversionistas, sino que también para retener a los que ya operan en el país, tal como se ha revelado en casos recientes. Por ejemplo, el fiasco alrededor de la supuesta operación a través de la cual la compañía estadounidense Railroad Development Corp. –RDC-, dueña de Ferrovías de Guatemala, vendería la concesión que posee para operar el ferrocarril en el país, con lo que de paso se daría por zanjado el diferendo que sostiene con el gobierno respecto del incumplimiento de ambas partes del convenio de concesión. Resultó que todo era un rumor infundado y pocos días después, el gigante surcoreano Hyundai Corporation informó que “nunca ha examinado o discutido participar en la reactivación del servicio de ferrocarril en Guatemala” ni otros negocios relacionados con el mismo.
En el sector de electricidad sí se han producido cambios en la propiedad de la operación que, oficialmente, obedecen a una estrategia de la empresa española FENOSA de realizar desinversiones en Latinoamérica, incluyendo su operación en Guatemala, para concentrarse en otros mercados más pujantes. Se ha rumorado también que dicha decisión responde, al menos parcialmente, al clima de inseguridad (física y jurídica) que se vive en Guatemala. Más recientemente, y luego de varias posposiciones por falta de interesados, solamente dos empresas (y no precisamente de las más distinguidas del mundo) presentaron ofertas en la licitación para exploración de cuatro áreas petroleras en el país.
Lo más trágico de la falta de atractivo de Guatemala para el inversionista extranjero es que, desde hace tiempo, existen varios diagnósticos y propuestas que identifican los factores que debe trabajarse para revertir tal situación. Estudios recientes del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo señalan las áreas prioritarias: la calidad del capital humano (mejorando los servicios de educación y de salud); certeza institucional (lo que pasa por mejorar el marco que define los derechos de propiedad, la resolución expedita de conflictos económicos y la reducción de la informalidad); la infraestructura de negocios (incluyendo carreteras, acceso a la electricidad y el apoyo a la logística); preservar la estabilidad macroeconómica (saneando las finanzas públicas y respetando la autonomía de la banca central); y, la innovación y el uso de la tecnología.
El Estado tiene un rol clave en mejorar estos aspectos y, para ello, debe tomar nota de que la atracción de la inversión extranjera no es solo un esfuerzo para aumentar la cantidad de inversionistas interesados sino, sobre todo, aumentar la calidad de dichos inversionistas para que no vengan al país únicamente empresas de tercera categoría, de esas que sólo se aventuran a invertir en países de alto riesgo, sino que vengan empresas de clase mundial que contribuyan a elevar la productividad y los estándares empresariales a nivel general.

viernes, 3 de junio de 2011

FMI: L'Ancien Régime se Resiste


Los detalles escabrosos del escándalo protagonizado por Dominique Strauss-Kahn, Director Gerente del FMI y frustrado futuro Presidente de Francia, aún no han salido a luz, cuando ya las lenguas maliciosas amenazan con echar a andar el rumor de que la camarera de quien este funcionario francés intentó abusar sexualmente era --como ya se está haciendo costumbre en estos escándalos de la prensa del corazón- una guapa guatemalteca... En todo caso, la última de las calenturas de DKS ha precipitado ¡otra vez! el necesario debate sobre la gobernanza en el FMI.

§ POLÍTICAS PÚBLICAS

FMI: EL ANCIEN RÉGIME SE RESISTE

La mayor anomalía que existe en la gobernanza del FMI es la forma en que se elige a su autoridad máxima

Hasta hace poco el Fondo Monetario Internacional –FMI- sufría de una creciente irrelevancia en el escenario económico mundial, pero la gran crisis de 2008-2009 lo reinstaló en un rol central; uno de los artífices de este re-posicionamiento del FMI fue el francés Dominique Strauss-Kahn, su anterior Director Gerente. Resulta, pues, paradójico que haya sido el irresponsable comportamiento sexual de este personaje la causa de una batalla por su sucesión que amenaza con socavar la frágil credibilidad de este organismo internacional.

Igual que un médico de emergencias, el FMI juega un papel fundamental para rescatar economías moribundas mediante la prescripción de medidas (casi siempre dolorosas) de ajuste económico y reforma financiera que, como en el caso actual de Grecia o Portugal, actúan como un compromiso de estos países para corregir sus problemas de fondo a cambio de recobrar el acceso a los mercados financieros internacionales.

Para ejercer su delicada tarea, el FMI se ha organizado desde su fundación en 1947 como una tecnocracia especializada en temas económico-financieros, gobernada por los ministros de finanzas y presidentes de los bancos centrales de los países que la conforman. Los países están representados en un Directorio en el que votan según sus cuotas de participación en la entidad. El poder de voto de los países europeos es de casi 33%, lo que implica que están sobre-representados ya que Europa constituye una proporción decreciente de la economía mundial (cifras del propio FMI indican que el Viejo Continente contribuía con 25% del PIB mundial en 2000, pero que dicho porcentaje caerá a menos del 18% en 2015). Los Estados Unidos tienen un poder de voto del 17% (como referencia, Guatemala tiene el 0.11%). Las pujantes economías emergentes de Brasil, Rusia, India o China, son las que justificadamente se quejan de estar sub-representadas en el FMI.

La mayor anomalía que existe en la gobernanza del FMI es la forma en que se elige a su autoridad máxima, el Director Ejecutivo. Durante toda su historia éste ha sido siempre un europeo (por lo regular un francés), ello a cambio de que, por virtud de un espurio acuerdo tácito con los Estados Unidos, el Presidente del Banco Mundial (organización “hermana” del FMI) sea siempre un estadounidense. Sin embargo, los tiempos y las realidades económicas cambian, y existe desde hace tiempo un entendido para que el próximo Director Ejecutivo se escoja mediante un procedimiento objetivo, basado en los méritos (no en la nacionalidad) de los candidatos.

Los gobiernos europeos decían compartir dicho entendido, aunque resulta ahora que sólo del diente al labio: Europa ha lanzado, con toda fuerza, la candidatura de Christine Lagarde, actual ministra de Finanzas francesa, para suceder a Strauss-Kahn. Esta posición a favor del ancien régime (nunca mejor dicho) es inconveniente no tanto porque la señora Lagarde no cumpla con los requisitos profesionales (no es economista, sino abogada; no es tecnócrata, sino política), sino porque su gestión despertaría la perenne sospecha de estar sesgada a favor de los gobiernos europeos que, en las actuales circunstancias, no necesitan de un FMI que los consienta y sosiegue, sino de uno que los aconseje objetivamente y los apriete, si es necesario, para que adopten las medidas que remedien sus problemas.

A finales de junio deberá elegirse al nuevo Director Ejecutivo del FMI y, pese a la ofensiva diplomática europea, los países en vías de desarrollo deberían unificarse y reclamar, en justicia, un cambio en la forma de elección, impulsando sus propios candidatos y concitando el voto de países hasta ahora neutrales como Estados Unidos o Japón. Guatemala misma, a través de sus representaciones en los organismos internacionales y en agrupaciones como el Grupo Intergubernamental de los 24 (G-24), debería contribuir con este cambio.

Y los europeos deberían, por su parte, aceptar los signos de los tiempos y dejar de aferrarse a sus antiguas glorias coloniales; con ello permanecerían fieles a los principios de la civilización occidental engendrada por sus ancestros (democracia, justicia e igualdad de oportunidades) y le darían un espaldarazo a la modernización de la arquitectura financiera internacional, que tanto se necesita.

JUSTICIA QUE TAMBIÉN PRODUCE

Seguridad y justicia eficientes son condiciones indispensables para invertir, producir y crecer La semana pasada participé en un foro organi...