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sábado, 20 de abril de 2013

Pacto Social en Peligro


El pacto social sobre cuyas precarias bases se desarrolla la vida política y económica del Estado Guatemalteco está amenazado por  el círculo vicioso que se configura alrededor de la pobre recaudación fiscal y de la pésima calidad (y opacidad) de los servicios públicos esenciales
El Banco Mundial diseña periódicamente (en coincidencia con los periodos de gobierno) una “estrategia de alianza con el país” para orientar sus operaciones con Guatemala. La más reciente estrategia (para el periodo 2013-2016) parte de un diagnóstico que describe dos características esenciales de la economía guatemalteca. Por un lado, el desempeño económico de Guatemala muestra una notable estabilidad, como resultado de políticas macroeconómicas prudentes, a pesar de la debilidad de las instituciones democráticas. Pero, por otro lado, los elevadísimos niveles de pobreza reclaman con urgencia que se acelere el ritmo de crecimiento y que se asegure que éste sea más incluyente.
El diagnóstico destaca, entre otros aspectos, la lentitud con la que crece la economía guatemalteca y la enorme desigualdad social reflejada en los dispares niveles de consumo. También señala que los elevados índices de delincuencia y violencia son una amenaza grave para el desarrollo del país y obstaculizan los esfuerzos del gobierno en materia de combate a la pobreza.
Tomando en cuenta esa situación, el Banco plantea como objetivos de su estrategia de país, por un lado, fortalecer las políticas públicas de desarrollo social y, por otro, la promoción del crecimiento económico incluyente y sostenible; con ello busca apoyar los esfuerzos que el gobierno afirma estar haciendo para mejorar el potencial de crecimiento económico y avanzar hacia una sociedad más equitativa.
Para ello, sin embargo, el Banco Mundial recalca que el nivel de ingresos del estado resulta insuficiente, pues estructuralmente no logra movilizar recursos adecuados para fomentar el desarrollo y las políticas sociales. Y aunque el Banco reconoce que las medidas de política fiscal y administrativas que se aprobaron el año pasado tendrán un impacto positivo en el mediano plazo, resulta evidente que es precisamente la debilidad del Estado –tanto en lo fiscal como en lo institucional- el factor que pone en riesgo la consecución de los ambiciosos objetivos planteados en la referida estrategia, tal como otro estudio del propio Banco Mundial lo sugiere.
En efecto, un reciente estudio publicado por dicho organismo multilateral, titulado “La movilidad económica y el crecimiento de la clase media en América Latina”, señala que el gran crecimiento que la clase media ha experimentado en la Región en los últimos años está en peligro, debido a la fragilidad del pacto social que apenas se está construyendo y que da sustento a dicha movilidad social. Ello implica que los beneficios que se derivan de una tener una clase media creciente (que incluyen la posibilidad de un mayor crecimiento económico basado en el mercado interno, y la existencia de una sociedad más igualitaria, que también es propicia para un mejor desempeño económico) están en riesgo de perderse ante la imposibilidad de concretar un pacto social que implique el sostenimiento del Estado y de sus instituciones por parte de la ciudadanía.
La principal amenaza contra dicho pacto social es lo que el estudio del Banco llama “el círculo vicioso de los impuestos bajos y la mala calidad de los servicios” que, aunque referido a toda Latinoamérica, parece describir a detalle lo que ocurre en Guatemala. La baja recaudación tributaria es un factor que, junto con la ineficiencia y la corrupción, impide que el Estado cumpla con su obligación de prestar servicios básicos (salud, educación, seguridad e infraestructura) a la población.
Cuando los ciudadanos de clase media no reciben a satisfacción estos servicios, optan por desvincularse del Estado y auto-proveerse tales servicios. Ello entraña una ruptura de su identidad ciudadana y se traduce en una bajísima moral tributaria que, a su vez, refuerza la baja recaudación tributaria y, con ello, se perpetúa la baja calidad de los servicios públicos.
La ruptura de ese círculo vicioso –y, por ende, la viabilidad de un Estado incluyente que promueva el bienestar de sus ciudadanos-, requiere de esfuerzos que van más allá de simples reformas tributarias y que pasan por un compromiso sólido con la transparencia, el combate a la corrupción y el fortalecimiento institucional. Por desgracia, la actuación que en tiempos recientes ha tenido el gobierno en torno a la IVE, el FONAPAZ, la Portuaria Quetzal, el IGSS o la SAT parecen ir exactamente en el sentido contrario al que se requiere para mantener vivo nuestro agonizante pacto social.

viernes, 3 de junio de 2011

FMI: L'Ancien Régime se Resiste


Los detalles escabrosos del escándalo protagonizado por Dominique Strauss-Kahn, Director Gerente del FMI y frustrado futuro Presidente de Francia, aún no han salido a luz, cuando ya las lenguas maliciosas amenazan con echar a andar el rumor de que la camarera de quien este funcionario francés intentó abusar sexualmente era --como ya se está haciendo costumbre en estos escándalos de la prensa del corazón- una guapa guatemalteca... En todo caso, la última de las calenturas de DKS ha precipitado ¡otra vez! el necesario debate sobre la gobernanza en el FMI.

§ POLÍTICAS PÚBLICAS

FMI: EL ANCIEN RÉGIME SE RESISTE

La mayor anomalía que existe en la gobernanza del FMI es la forma en que se elige a su autoridad máxima

Hasta hace poco el Fondo Monetario Internacional –FMI- sufría de una creciente irrelevancia en el escenario económico mundial, pero la gran crisis de 2008-2009 lo reinstaló en un rol central; uno de los artífices de este re-posicionamiento del FMI fue el francés Dominique Strauss-Kahn, su anterior Director Gerente. Resulta, pues, paradójico que haya sido el irresponsable comportamiento sexual de este personaje la causa de una batalla por su sucesión que amenaza con socavar la frágil credibilidad de este organismo internacional.

Igual que un médico de emergencias, el FMI juega un papel fundamental para rescatar economías moribundas mediante la prescripción de medidas (casi siempre dolorosas) de ajuste económico y reforma financiera que, como en el caso actual de Grecia o Portugal, actúan como un compromiso de estos países para corregir sus problemas de fondo a cambio de recobrar el acceso a los mercados financieros internacionales.

Para ejercer su delicada tarea, el FMI se ha organizado desde su fundación en 1947 como una tecnocracia especializada en temas económico-financieros, gobernada por los ministros de finanzas y presidentes de los bancos centrales de los países que la conforman. Los países están representados en un Directorio en el que votan según sus cuotas de participación en la entidad. El poder de voto de los países europeos es de casi 33%, lo que implica que están sobre-representados ya que Europa constituye una proporción decreciente de la economía mundial (cifras del propio FMI indican que el Viejo Continente contribuía con 25% del PIB mundial en 2000, pero que dicho porcentaje caerá a menos del 18% en 2015). Los Estados Unidos tienen un poder de voto del 17% (como referencia, Guatemala tiene el 0.11%). Las pujantes economías emergentes de Brasil, Rusia, India o China, son las que justificadamente se quejan de estar sub-representadas en el FMI.

La mayor anomalía que existe en la gobernanza del FMI es la forma en que se elige a su autoridad máxima, el Director Ejecutivo. Durante toda su historia éste ha sido siempre un europeo (por lo regular un francés), ello a cambio de que, por virtud de un espurio acuerdo tácito con los Estados Unidos, el Presidente del Banco Mundial (organización “hermana” del FMI) sea siempre un estadounidense. Sin embargo, los tiempos y las realidades económicas cambian, y existe desde hace tiempo un entendido para que el próximo Director Ejecutivo se escoja mediante un procedimiento objetivo, basado en los méritos (no en la nacionalidad) de los candidatos.

Los gobiernos europeos decían compartir dicho entendido, aunque resulta ahora que sólo del diente al labio: Europa ha lanzado, con toda fuerza, la candidatura de Christine Lagarde, actual ministra de Finanzas francesa, para suceder a Strauss-Kahn. Esta posición a favor del ancien régime (nunca mejor dicho) es inconveniente no tanto porque la señora Lagarde no cumpla con los requisitos profesionales (no es economista, sino abogada; no es tecnócrata, sino política), sino porque su gestión despertaría la perenne sospecha de estar sesgada a favor de los gobiernos europeos que, en las actuales circunstancias, no necesitan de un FMI que los consienta y sosiegue, sino de uno que los aconseje objetivamente y los apriete, si es necesario, para que adopten las medidas que remedien sus problemas.

A finales de junio deberá elegirse al nuevo Director Ejecutivo del FMI y, pese a la ofensiva diplomática europea, los países en vías de desarrollo deberían unificarse y reclamar, en justicia, un cambio en la forma de elección, impulsando sus propios candidatos y concitando el voto de países hasta ahora neutrales como Estados Unidos o Japón. Guatemala misma, a través de sus representaciones en los organismos internacionales y en agrupaciones como el Grupo Intergubernamental de los 24 (G-24), debería contribuir con este cambio.

Y los europeos deberían, por su parte, aceptar los signos de los tiempos y dejar de aferrarse a sus antiguas glorias coloniales; con ello permanecerían fieles a los principios de la civilización occidental engendrada por sus ancestros (democracia, justicia e igualdad de oportunidades) y le darían un espaldarazo a la modernización de la arquitectura financiera internacional, que tanto se necesita.

domingo, 3 de abril de 2011

Aquí Nadie Quiebra

Una señal de madurez en cualquier economía consiste en aceptar que la quiebra financiera de una empresa es un desenlace normal en el sistema capitalista de producción. No se trata de un pecado que amerite la pena de muerte para el empresario, sin oque se trata de un fracaso cuya ocurrencia puede ser necesaria para disciplinar al mercado y que puede, a fin de cuentas, producir los incentivos correctos para que los emprendedores aprendan su lección y se vuelvan más eficientes. Uno de los más conspicuos signos del atraso económico guatemalteco es la total ausencia de un maco legal que reconozca y facilite los procesos de bancarrota.

§ POLÍTICAS PÚBLICAS

AQUÍ NADIE QUIEBRA
Se requiere de un cambio de mentalidad respecto de cómo la sociedad valora la quiebra de una empresa

En las últimas décadas ninguna empresa guatemalteca ha cerrado por quiebra, según consta en los registros de los tribunales de justicia. Ello no se debe a que los empresarios guatemaltecos sean excepcionalmente exitosos –en comparación con los de otros países donde las quiebras son pan de cada día-, sino a que en nuestro país no existe un procedimiento legal adecuado que permita a las empresas y a sus acreedores enfrentar adecuadamente la amenaza de una bancarrota.

El vacío legal existente en materia de insolvencias y quiebras hace que los empresarios guatemaltecos que enfrentan este tipo de problemas opten por abandonar sus empresas, como si de casas embrujadas se tratara, para esperar que mueran de inanición, con tal de no recorrer el incierto, oneroso y tortuoso camino de una liquidación legal cuyas reglas están incoherentemente dispersas en la legislación vigente.

Esta muestra clara (¡otra más!) de nuestro subdesarrollo jurídico y económico contrasta con las normas y procedimientos vigentes desde hace tiempo en los países más avanzados (el ejemplo más conspicuo es el de la legislación de quiebras de los Estados Unidos) y, más recientemente, en muchos países emergentes (en Latinoamérica destacan los ejemplos de la moderna normativa sobre esta materia vigente en Argentina, Brasil y Uruguay).

Lo que buscan las mejores prácticas en materia de insolvencia a nivel mundial es permitir que las empresas que enfrentan una bancarrota continúen operando, bajo supervisión legal, a fin de generar recursos para pagar a sus acreedores (incluyendo a sus empleados) y minimizar así el daño que una quiebra pueda causar al sistema económico y a la sociedad. Ello requiere distinguir entre empresas que aún son viables financieramente y aquellas que están desahuciadas. A las primeras se les da una última oportunidad para reestructurarse, mientras que a las segundas se les tutela en un proceso ágil de liquidación de sus activos para pagar sus deudas.

La adopción de estos enfoques modernos en un país como Guatemala requiere, sin duda, de un cambio de mentalidad respecto de cómo la sociedad valora la quiebra de una empresa, en el sentido de que la bancarrota debe ser tratada con cierta indulgencia, no como un pecado que amerita proscribir de la vida empresarial a aquellos que fracasan en un negocio, sino que verlos como desafortunados que merecen una segunda oportunidad.

Contar con procedimientos adecuados para enfrentar la insolvencia de las empresas repercute positivamente en la competitividad y eficiencia de la economía. La posibilidad de quiebra es un incentivo para que los empresarios se esfuercen en ser eficientes, pero el temor a ella no debe convertirse en un desincentivo para emprender nuevos negocios. La existencia de reglas claras y expeditas para enfrentar la bancarrota puede animar a potenciales empresarios a empezar nuevos negocios y a aquellos que han fracasado a intentarlo de nuevo. Puede reducir el desempleo al mantener operando a empresas que aún son viables. Puede, incluso, mejorar la eficiencia del mercado crediticio, pues ya no sería tan importante como lo es ahora el contar con garantías reales para tener acceso al crédito bancario.

Por lo anterior, resulta justificado y oportuno impulsar una reforma legal para ordenar el tratamiento de la bancarrota en el país, esfuerzo que la Fundación para el Desarrollo de Guatemala –FUNDESA- ha iniciado como parte del seguimiento que dicha entidad hace a las acciones necesarias para que Guatemala mejore su calificación en el índice Doing Business que calcula el Banco Mundial. En dicho índice se considera que, efectivamente, el tratamiento expedito de las insolvencias es un componente esencial de un buen clima de negocios en cualquier país.

El esfuerzo por establecer un régimen moderno para el tratamiento de la bancarrota se vislumbra arduo: se trata de darle una sacudida a nuestro sistema legal letárgico; de cambiar la actitud social hacia la bancarrota; y, de darle una salida al empresario honesto pero desafortunado, sin abrírsela al tramposo y abusivo. La modernización del sistema mercantil del país pasa por facilitar la reestructuración o el cierre ordenado de los negocios fallidos, que es, a fin de cuentas, el mejor incentivo para emprender otros nuevos.

Comentarios de los Lectores

Para que un empresario acepte

Para que un empresario acepte la supervisión legal, debiera tener sus cuentas claras y sus impuestos en orden. ¿Qué porcentaje de empresas guatemaltecas llenarán estos requisitos?

Ojalá fuera tan fácil. El

Ojalá fuera tan fácil. El problema es que las mafias de abogados y los "empresarios" que solamente constituyen empresas fantasmas para estafar y evadir al fisco van a oponerse a cualquier reforma al esquema de quiebras. Sin embargo, habrá que hacer la lucha

jueves, 19 de marzo de 2009

Transformaciones Geográficas

En la columna que apareció esta semana en Siglo XXI me refiero a un tema que, aunque reviste una gran importancia para el desarrollo de cualquier país, suele relegarse a segundo plano tanto en la teoría como en las políticas económicas. En efecto, la Geografía Económica y las políticas con enfoque territorial pueden ser claves para comprender y potenciar el crecimiento económico de las distintas regiones de un país. El Banco Mundial está rescatando este tema en su más reciente reporte del desarrollo, y eso vale la pena comentarlo.
§ POLÍTICAS PÚBLICAS

TRANSFORMACIONES GEOGRÁFICAS
Las discusiones sobre macroeconomía están de moda, incluyendo las relativas a cuán adecuada resulta esta rama del saber para explicar la realidad de la crisis financiera mundial. Por eso no deja de resultar refrescante, aunque pueda parecer alejado de la actualidad, que el Banco Mundial haya dedicado su Informe sobre el desarrollo mundial 2009 a la Geografía Económica, tema que había estado relegado a un segundo plano tanto en los libros de texto como en los manuales de los formuladores de políticas públicas. Este informe plantea que, según la experiencia de desarrollo de Europa, Norteamérica y Japón, las transformaciones que aceleran la urbanización, que permiten las migraciones y que fomentan el comercio de productos especializados resultan claves para acelerar el crecimiento económico.
El Banco Mundial sostiene que es posible lograr una mezcla equilibrada de políticas públicas regionales (como la consolidación de instituciones o la inversión en infraestructura geográficamente pertinente) que ayude a dar forma a la geografía económica a fin de lograr un desarrollo más incluyente, aunque no necesariamente más equilibrado espacialmente. Para el efecto las políticas deben afectar las tres dimensiones de la geografía económica: en primer lugar una densidad poblacional que genere una mayor riqueza en la medida en que las ciudades crecen, pero sujeta a una normativa que favorezca que esa densidad promueva la convergencia en los niveles de vida entre las aldeas y las grandes ciudades.
La segunda dimensión es la de la distancia entre las zonas donde se concentra la actividad económica y las que quedan rezagadas. Dicha distancia debe reducirse mediante políticas que promuevan la movilidad de la mano de obra y la reducción de los costos de transporte mediante inversiones en infraestructura. Y la tercera dimensión de la geografía económica es la de reducir las divisiones, es decir, las barreras al flujo del comercio, ya sea entre países o entre regiones de un mismo país y que ocurren ya sea por la impermeabilidad de las fronteras o por diferencias en reglamentos, en usos o en costumbres.
El informe enfatiza la importancia de que exista una mejor conexión entre las zonas rurales y las urbanas, entre las barriadas y otras zonas citadinas, entre zonas pobres y ricas de un mismo país, y entre países aislados y países integrados a los mercados mundiales. Por ello concluye que las transformaciones en las tres dimensiones geográficas mencionadas –densidad, distancia y división- son esenciales para el desarrollo económico y deben ser impulsadas mediante políticas adecuadas.Para el caso de Guatemala, estas ideas plantean interesantes desafíos a los formuladores de políticas. Por ejemplo, en materia de desarrollo rural deben contemplarse políticas que sean neutrales desde el punto de vista geográfico pero con cierta institucionalidad que permita un proceso de urbanización ordenado en los lugares donde surja naturalmente, lo que requiere de una provisión generalizada de servicios básicos. También es fundamental atacar con decisión la falta de ordenamiento territorial, la escasez de infraestructura y el desordenado crecimiento de los barrios populares, todo lo cual demanda una política integral a nivel del Estado. El debate sobre estos temas resulta impostergable.

Opinión del lector


JOSUE AUGUSTO PEREZ FIGUEROA - Guatemala
Una de las politicas publicas en Guatemala, que ha estado ausente, es la red de carreteras, la red electrica y los sistemas de agua, para usos domesticos, industriales y agricolas, asi como los programas o politicas publicas para el manejo del recurso hidrico. Toda la red comunicacional no ha sido priorizada y la geografia economica de Guatemala no ha sido prioridad de ningun gobierno.Nuestra vocacion, antes que agricola es arbolicola. Por algo se llama Guatemala: REGION DE ARBOLES.NUEVA GUATEMALA DE LA ASUNCION


adolfo barrera Ortiz - guatemala
La parte final de su artículo -políticas neutrales-, no lo entiendo, pues temas como desarrollo rural, desarrollo local o descentralización son o deberían ser politicas esenciales para propiciar el desarrollo equilibrado, es de decir menos maginalidad, menos inequidad social y fiscal. Guatemala ha avanzado bastante, por lo menos en la parte fiscal e institucional, trasladando recursos vía el IUSI a las municipalidades, a los Consejos de Desarrollo. Pero todo esto es insuficiente, los recursos no llegan a las comunidades rurales, al desarrollo económico local. Los alcaldes y los Consejos de Desarrollo distribuyen y asignan recursos para infraestructura sin ninguna vinculación productiva. No existe claridad en procesos de empremdimiento económico local y nada se avanza en esa línea. El enfoque territorial es fundamental, si se aborda de manera seria, articulando estategias de crecimiento y desarrollo con equidad social y territorial, con criterios regionales, subregiones, microrregiones (al respecto un Jamaiquino jubilando descubrio una microrregional en los alrededores de Antigua Guatemala, ideal para el cultivo de la uva y ahora exporta uno de los mejores vinos de América Latina. Pero la programación geográfica de inversiones la deciden los diputados porque ( ejemplo Martinez Loaiza de Jutiapa que consiguio unos millones para asfaltar una carretera cuyo destino es su finca privada). Y de estos ejemplos hay por montones. Entonces de que manera podrías hablar de optimización de recursos, prioridades o enfoque rural de las inversiones públicas.En otro sentido, quien evalua la calidad y el uso que hacen los alcaldes de los recursos que traslada el Estado a los municipios. No hay auditoria social, nadie supervisa. Pero lo más dramática es el trasiego de intereses público-privado, lo que significa el uso de recursos públicos en negocios privados de los alcaldes. Creo que ahora que se habla de transparencia y austeridad, estos temas son asuntos de primera linea.


sergio licardie - México
La geografía economica tiene muchas facetas 1º relacionadas con los límites de los paises 2º los productos crean su propia influencia, origen y àrea de acción. 3º básica la infuencia del dinero que influye en los productos, los paises y sus fronteras, lo hace a través del mercado de productos y dineros 4º los intereses políticos y los cambios de gobierno juegan papeles importantes en el diálogo económico. Todo esto es facilmente demostrable y factible de analizar por la mayoría de las personas que externan opinion, asi que no es necesario dar ejemplos.

CUANDO EL BOLSILLO VOTA

Cuando el ingreso se reduce, el populismo florece ofreciendo soluciones ilusorias Existe una diferencia importante entre inflación y percepc...