domingo, 11 de marzo de 2012

Tabla: transparencia en entidades autónomas y descentralizadas

TRANSPARENCIA FINANCIERA EN ENTIDADES AUTÓNOMAS

Entidad
Publicación de su Presupuesto
25 pts
Estados Financieros
25 pts
Informe de Auditoría Externa
25 pts
Informe de Auditoría de la Contraloría General de Cuentas
Calificación
En la entidad
12.5 pts
En la CGC
12.5 pts
Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, IGSS 
SI, último 2012
SI, en Informe de Labores y de la CGC, último a 2010
SI, último a 2010
SI, último a 2009
SI, último a 2010
100.0
Instituto de Fomento Municipal, INFOM
SI, último 2012
SI, en informe de auditoría externa y de CGC, último a 2010
SI, último a 2010
NO
SI, último a 2010
87.5
Banco de Guatemala, BANGUAT
SI, último 2012
SI, último a 2011
SI, último a 2010
NO
NO
75.0
Superintendencia de Bancos, SIB
SI, último 2011
SI, último a 2010
SI, último a 2010
NO
NO
75.0
Contraloría General de Cuentas, CGC
SI, último 2012
NO
SI, último a 2008
NO
NO
50.0
Instituto Guatemalteco de Turismo, INGUAT
SI, último 2012
NO, sólo en el Informe de CGC, último a 2010
NO
SI, sólo el link a CGC
SI, último a 2010
50.0
Ministerio Público, MP
SI, último 2012
NO, sólo en el Informe de CGC, último a 2010
NO
SI, último a 2007
SI, último a 2010
50.0
Procuraduría de los Derechos Humanos, PDH
SI, último 2011 en su Plan Operativo Anual
NO, sólo en el Informe de CGC, último a 2010
NO
SI, sin anexos, último a 2010
SI, último a 2010
50.0
Superintendencia de Telecomunicaciones, SIT
SI, último 2011
NO
SI, sólo de Activos Fijos
NO
NO
50.0
Corte de Constitucionalidad, CC
SI, último 2011
NO, sólo en el Informe de CGC, último a 2010
NO
NO
SI, último a 2010
37.5
Empresa Portuaria Nacional Santo Tomás de Castilla, EMPORNAC 
SI, último 2011
NO, sólo en el Informe de CGC, último a 2010
NO
NO
SI, último a 2010
37.5
Empresa Portuaria Quetzal
SI, último 2011
NO, sólo en el Informe de CGC, último a 2010
NO
NO
SI, último a 2010
37.5
Instituto Técnico de Capacitación y Productividad, INTECAP
SI, último 2012
NO, sólo en el Informe de CGC, último a 2010
NO
NO
SI, último a 2010
37.5
Instituto Nacional de Electrificación, INDE
NO
SI, último a 2010 y en Informe de CGC a 2010
NO
NO
SI, último a 2010
37.5
Municipalidad de Villa Nueva
SI, último 2009, en su Memoria de Labores
NO
NO
NO
SI, último a 2010
37.5
Organismo Judicial, OJ
Si, último 2012
NO, sólo en el Informe de CGC, último a 2010
NO
NO
SI, último a 2010
37.5
Superintendencia de Administración Tributaria, SAT
SI, último 2011
NO, sólo en el Informe de CGC, último a 2010
NO
NO
SI, último a 2010, en ejecución y recaudación
37.5
Universidad de San Carlos de Guatemala, USAC
SI, último 2011
NO, sólo en el Informe de CGC, último a 2010
NO
NO
SI, último a 2010
37.5
Confederación Deportiva Autónoma de Guatemala, CDAG
NO
NO, sólo en el Informe de CGC, último a 2010
NO
NO
SI, último a 2010
12.5
Municipalidad de Guatemala
NO, sólo en las oficinas de la Unidad de Información
NO
NO
NO
SI, último a 2010
12.5
Municipalidad de Mixco
NO
NO
NO
NO
SI, último a 2010
12.5
Registro de Información Catastral, RIC
NO
NO, sólo en Informe CGC, último a 2010
NO
NO
SI, último a 2010
12.5
Registro General de la Propiedad, RGP
NO
NO
NO
NO
NO
0.0

Cáncer: Lucha y Esperanza

Las enfermedades catastróficas, como el cáncer, los no sólo por sus efectos en la salud del enfermo, sino por los estragos que causan en el ánimo, las finanzas, y la familia de quienes las padecen, así como en el bienestar de la sociedad en su conjunto. Quienes lo hemos sufrido en carne propia podemos testificar el desgastante efecto emocional, físico y financiero del cáncer.

§ POLÍTICAS PÚBLICAS
CÁNCER: LUCHA Y ESPERANZA
El sábado pasado se conmemoró el Día Mundial Contra el Cáncer, cuando varias organizaciones guatemaltecas se manifestaron para motivar a la sociedad y, especialmente, al gobierno para priorizar las acciones para combatir esta enfermedad. En buena hora, pues el cáncer es un problema de salud creciente en los países en vías de desarrollo, pues en la medida en que aumentan los estándares de vida y de urbanización, así aumentan los estilos de vida poco saludables que redundan en la proliferación de enfermedades crónicas como las cardiovasculares, la diabetes y –particularmente- el cáncer.

Según la Organización Mundial de la Salud –OMS-, los países en desarrollo soportan más del 80% de los casos de enfermedades crónicas en el mundo y no están preparados para lidiar con semejante carga. Nuestros sistemas de salud están más enfocados a tratar problemas agudos de salud, como las enfermedades contagiosas y los traumas, y no para atender enfermedades crónicas o catastróficas como el cáncer. La OMS estima que en 2008 murieron por cáncer unos 7.3 millones de personas, cifras que en Guatemala, para ese mismo año, ascendieron a 9,500 casos.
La recién creada Unión Guatemalteca Contra el Cáncer estima que en Guatemala se diagnostican unos 14 mil nuevos casos de cáncer cada año y que los guatemaltecos tienen un riesgo probable en 15.3% de padecer esta enfermedad antes de los 75 años. La mayoría de pacientes en nuestro país no están cubiertos por el seguro social ni por seguros privados, por lo que suelen posponer sus tratamientos hasta que ya es demasiado tarde. Muchas de las medicinas necesarias no están disponibles o son demasiado caras para que las puedan adquirir. Las consecuencias para la sociedad y la economía son cuantiosas. De acuerdo con el Foro Económico Mundial, los países de bajos ingresos y de ingresos medios perderán unos US$7,300 millardos en producción nacional no lograda (o un 4% anual del PIB) a causa de las enfermedades crónicas en los próximos 15 años, la quinta parte de lo cual será atribuible al cáncer.
Pero más allá del costo económico y social de la enfermedad, es su impacto emocional, físico y financiero sobre los enfermos y su núcleo familiar lo que más pone de relieve la necesidad de contar con mejores tratamientos médicos y con políticas públicas más efectivas. Aquellos que hayan tenido algún familiar afectado por el cáncer se identificarán seguramente con este parecer.
Y quienes hemos sufrido la enfermedad en carne propia podemos testificar el desgastante efecto psicológico y emocional del cáncer, los estragos que las cirugías y tratamientos infligen al cuerpo, y la merma al bolsillo (catastrófica, para quienes no cuentan con un seguro) que causa la enfermedad.
Un problema con el cáncer es que no es una sola enfermedad, sino que son muchas variantes. Por desgracia, la oncología ha utilizado durante mucho tiempo las mismas rotundas herramientas para combatir diferentes tipos de cáncer: extirpar o reducir el tumor con cirugía, bombardearlo con radiación o hacerlo volar con la quimioterapia que destruye células buenas y malas. Afortunadamente existen nuevos fármacos que parecen estar cambiando esto: los científicos están ahora atacando las mutaciones específicas que conducen a formas específicas de cáncer. Y, aunque tales avances son lentos, las políticas públicas en los países desarrollados apuntan a apoyarlas.
En nuestra realidad tan lejana a la investigación y el desarrollo bio-farmacológico, las políticas y medidas de combate al cáncer deben ser pragmáticas y preventivas. Hasta los pasos más sencillos pueden hacer la diferencia: la reducción de sal en los alimentos, propiciar la competencia y la transparencia en el mercado de medicamentos para abaratarlos y explicitar (incluso mediante impuestos) los costos sociales de prácticas perniciosas como el tabaquismo. Se debe tratar de detener el cáncer antes de que comience, por ejemplo mediante un mayor gasto en vacunas contra el cáncer de cuello uterino, uno de los más mortales.
Como sobreviviente de cáncer aprovecho este espacio para compartir, advertir y motivar sobre la necesidad de encarar este reto. Y también para enviar a mi querido amigo Juan Carlos Estrada –que en este momento está luchando valientemente contra la enfermedad- mi solidaridad, cariño y admiración.

viernes, 2 de marzo de 2012

Economistas y Política Fiscal

La rapidez con la que el gobierno consiguió que el Congreso aprobara su propuesta de reforma tributaria no tiene precedentes en la historia del país. Con tan poco tiempo para discutirla, digerirla y analizarla, sólo queda esperar que rinda sus frutos en términos de aumentar los ingresos (como espera el gobierno) y de no distorsionar los incentivos para el buen funcionamiento de los mercados (como espera el sector privado). Sin embargo, en los detalles está el diablo y el éxito de esta propuesta dependerá de la confluencia de una serie de factores...

§ POLÍTICAS PÚBLICAS
ECONOMISTAS Y POLÍTICA FISCAL

El trabajo de los economistas es –valga el pleonasmo- estudiar la economía. Como disciplina académica, la economía se ocupa de describir y explicar los fenómenos económicos: la Economía Positiva describe “lo que es”, en contraposición a la Economía Normativa, que describe “lo que debe ser”. Ambas vertientes se cruzan, ya que del análisis positivo se pueden desprender implicaciones de política pública (normativas).
Un aspecto fascinante del trabajo del economista es que, al mismo tiempo que la realidad guía la formulación de la teoría económica, ésta puede influir y modificar la realidad por medio de las políticas económicas (como la política fiscal o la monetaria). Lo complicado es que no existe un enfoque único para realizar esta “polinización cruzada” entre economía teórica y economía aplicada, pues la economía es ciencia y arte a la vez; es tanto teórica como política. Amén de que existen numerosas escuelas de pensamiento que se esfuerzan por explicar aspectos específicos de una realidad que es de por sí extremadamente compleja.
De allí el mérito que tuvo el hecho de que el grupo de economistas conocido como G40 –que como foro de discusión compuesto por miembros de tanques de pensamiento, academia, analistas, columnistas y exfuncionarios, se ha venido reuniendo desde hace varios años- decidiera por primera vez pronunciarse el año pasado sobre la grave situación de las finanzas públicas. En efecto, el manejo de la deuda se salió de control y su rápido crecimiento implica compromisos de pago crecientes en el futuro cercano; además, se contrajo deuda para pagar ilegal e insosteniblemente gastos corrientes, al tiempo que la injustificable “deuda flotante” amenaza la calificación de riesgo-país.
Como el G40 lo advirtió, el nuevo gobierno encontró que no cuenta con recursos suficientes para operar y cumplir con sus promesas de campaña, lo cual entraña riesgos de ingobernabilidad que deben ser rápidamente conjurados con medidas de ajuste fiscal. Ante la urgencia, la semana pasada el gobierno empezó a socializar su propuesta de “actualización tributaria” con la que espera hacerse de recursos suficientes para financiar sus programas de seguridad, nutrición, desarrollo rural y control del endeudamiento público.
Afortunadamente, las medidas planteadas se enmarcan en las líneas generales de lo que el G40 sugirió el año pasado –como una solución pragmática a la amenaza de crisis fiscal- en cuanto a retomar la propuesta de modernización presentada por el Grupo Promotor del Diálogo Fiscal en 2008. Sin embargo, como es habitual en los temas tributarios, en los detalles está el diablo, por lo que el éxito económico y político de esta propuesta dependerá de la confluencia de una serie de factores técnicos y prácticos.
Además de la discusión que inevitablemente se va a generar respecto de los porcentajes que deben tener las tasas impositivas que se pretende modificar (en cualquier reforma tributaria alguien tiene que pagar), la propuesta gubernamental se presta al debate de, al menos, dos aspectos fundamentales. Por un lado, su clara apuesta por aumentar la recaudación a través del Impuesto Sobre la Renta y del fortalecimiento de la Superintendencia de Administración Tributaria podría resultar en que el esfuerzo planteado no sea suficiente para generar los recursos que espera el gobierno. De ser así, eventualmente habrá que discutir seriamente sobre un tema que para muchos parece ser tabú: alinear la tasa del Impuesto al Valor Agregado al nivel del resto de países de la Región. Por otro lado, la propuesta gubernamental, que es muy precisa en el caso de los ingresos, no presenta el mismo nivel de detalle en lo que respecta a medidas para mejorar la transparencia y calidad del gasto, pues no tomó en cuenta las recomendaciones que sobre dicho tema hizo con buen grado de precisión el G40 en 2011.
En todo caso, la propuesta que hoy se impulsa no se trata de “la madre de todas las reformas” tributarias pues existen aún grandes problemas estructurales que deben solventarse en el área fiscal, pero aún así parece ir por el camino correcto ante una situación de emergencia. Habrá que ver si su discusión y eventual aprobación en el Congreso de la República logra preservar sus virtudes (o, incluso –se vale soñar-, mejorarlas) sin empeorar sus defectos.

JUSTICIA QUE TAMBIÉN PRODUCE

Seguridad y justicia eficientes son condiciones indispensables para invertir, producir y crecer La semana pasada participé en un foro organi...